
Río Negro pide una reforma en el reparto del impuesto a los combustibles para subsidiar el transporte público
Río Negro enfrenta el desafío de mantener el transporte público con fondos propios, mientras reclama una distribución más equitativa de los impuestos al combustible que actualmente beneficia solo al AMBA.
El gobierno de Río Negro lanzó un fuerte reclamo contra el Gobierno Nacional por la falta de distribución de los fondos recaudados a través del Impuesto a los Combustibles Líquidos, que según la Ley 23.966 deberían ser destinados a subsidiar el transporte público y la construcción de rutas en las provincias. A pesar de que en 2024 la Nación debió haber destinado a las provincias un total de $55.000 millones para el subsidio al transporte, hasta el momento esos fondos no han sido repartidos, salvo para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Actualmente, los únicos beneficiarios del subsidio al transporte público son los usuarios del AMBA, quienes reciben un subsidio mensual de $74.000 millones, lo que permite que el costo de un pasaje en la capital sea de solo $546, incluso para recorridos de hasta 27 kilómetros. Esta diferencia es abismal cuando se compara con el costo que enfrentan los usuarios de otras provincias, como Río Negro, donde el pasaje urbano cuesta cerca de $2.000, aún con el subsidio provincial.
El Gobierno de Río Negro destacó no haber recibido apoyo del Gobierno Nacional desde 2023, lo que obliga a la provincia a destinar más de $3.581 millones en 2024 para cubrir el costo del servicio. Además, para este año, la provincia comprometió más de $4.115 millones para mitigar el impacto de los costos operativos, incluidos los elevados precios de los insumos y las distancias que deben cubrir los colectivos en territorios extensos.
Río Negro también destacó que asumió un esfuerzo significativo para mantener el servicio de transporte público en funcionamiento. El gobierno provincial subsidia tanto los recorridos de corta como de larga distancia, con una asignación de más de $2.535 millones anuales, priorizando las rutas de mayor demanda, como las de las zonas Andina y Alto Valle. Además, destina fondos para subsidiar el transporte urbano en ciudades como Cipolletti, General Roca, San Antonio Oeste, San Carlos de Bariloche, Sierra Grande, Viedma y El Bolsón, con un total de $1.580 millones anuales.
Un reclamo conjunto con otros gobernadores
El Gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, junto a otros 22 mandatarios provinciales, promovió una iniciativa legislativa que busca modificar la distribución de los fondos generados por el Impuesto a los Combustibles Líquidos. La propuesta de ley apunta a derogar el Fondo para el Sistema de Infraestructura del Transporte, que actualmente recibe los ingresos de este impuesto, y a establecer un nuevo esquema de distribución en el que el 57% de lo recaudado se destine a las provincias, mientras que el 43% restante quedaría para el Gobierno Nacional.
Este proyecto de ley tiene como objetivo asegurar que las provincias, que sufren el impacto de la centralización de recursos en Buenos Aires, reciban una parte justa de los impuestos que ellas mismas generan. El Gobierno de Río Negro y sus aliados buscan que, con la reforma, se logre una distribución equitativa que permita a las provincias seguir sosteniendo sus sistemas de transporte público sin depender exclusivamente de los fondos nacionales, que en los últimos años han sido insuficientes.