
Un operativo federal detuvo a ciudadanos rusos que podrían estar detrás de una red de trata
En la madrugada del sábado la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detuvo a uno nueve ciudadanos de nacionalidad rusa. En principio siete mujeres y a dos hombres formaban parte del grupo.
De acuerdo al testimonio de testigos del operativo realizado pasada la medianoche en el aeropuerto internacional de San Carlos de Bariloche, uno de los hombres intentó lesionarse, autoinfligiéndose una herida en el cuello, aunque fue reducido y detenido junto a otro que acompañaba a un grupo de mujeres que -sospechan- podrían ser víctimas de una red de trata. En total fueron 14 las personas detenidas, quienes el lunes serán acusados de integrar una organización criminal transnacional con sede en Montenegro.
Tras el descubrimiento, se requirió la asistencia de una ambulancia del Hospital Zonal para la atención del herido quien, de acuerdo con los profesionales que lo asistieron, solo se produjo cortes de carácter leve, lo que permitió su inmediato traslado aéreo escoltado por las fuerzas federales.
Entretanto, los pasajeros que se encontraban en el área de embarque observaron asombrados e impactados el amplio despliegue de las fuerzas de seguridad y el número de detenidos.
Las acciones de la fuerza federal también alcanzaron el área de estacionamiento, donde detuvieron a dos vehículos en la zona de barreras, los cuales fueron secuestrados.
En el marco del mismo procedimiento, el Juzgado Federal de San Carlos de Bariloche ordenó el allanamiento de distintos domicilios en la ciudad. En ellos se habría secuestrado material probatorio. Dada la nacionalidad de los implicados, se convocó a personas de la colectividad rusa local para que oficiaran de traductores.
Los operativos fueron simultáneos con otros en el aeropuerto de Ezeiza y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Un hecho determinante fue la atención de una ciudadana rusa en el Ramón Carrillo. La mujer llegó con trabajo de parto, su situación despertó sospechas y el caso fue denunciado a las autoridades.
La Justicia Federal ordenó otros operativos en distintos puntos del territorio nacional
El martes de la pasada semana se produjo una audiencia de investigación en el Juzgado Federal local. Las averiguaciones surgieron a partir de las dudas que generaron los comportamientos de algunas personas que acompañaron a la parturienta, y las dificultades para la comunicación. Inicialmente habría existido falta de mérito pero las actuaciones investigativas continuaron y derivaron en las acciones llevadas a cabo el sábado por la madrugada.
Hay que recordar que, desde el año 2023, varias averiguaciones dieron cuenta de un negocio que superaba las fronteras argentinas: los numerosos nacimientos de niños de madres rusas en el país. Solo ese año se registraron 22.000 ingresos desde aquella región del este de Europa.
Según un artículo periodístico de la BBC de Inglaterra, por aquel entonces se constató la existencia un "un sitio web en ruso que ofrece varios paquetes para mujeres embarazadas que desean dar a luz en Argentina". Entre los servicios se describían planes de parto personalizados, traslados al aeropuerto, clases de español y descuentos en el costo de las estadías en "los mejores hospitales de la capital argentina". Había paquetes para todos los bolsillo: desde "clase económica", a partir de 5.000 dólares, hasta "primera clase" a partir de 15.000 dólares. Tiempo después el esquema comercial pudo ser documentado.
Todo esto se dio en un contexto donde la guerra con Ucrania provocó un aumento en la migración voluntaria, que se percibió en especial en nuestro país, que siempre se muestra abierto y receptivo tal como lo dicta la Constitución nacional. Sin embargo, otros episodios como el de los espías rusos que ingresaban al territorio con otros nombres aún despierta sospechas.

El caso de los espías rusos
En 2024 el presidente ruso, Vladímir Putin, condecoró en secreto a la pareja de espías rusos detenidos en Eslovenia y que fueron canjeados en agosto de ese año en el mayor intercambio entre Rusia y Occidente en varias décadas.
Ambos espías, luego de años de entrenamiento fueron enviados a la Argentina: Gisch y Mayer Muños. Uno de los objetivos primarios fue el de obtener documentación y nacionalización gracias a la apertura, facilitación y permisividad que tienen las leyes de nuestro país.
Se establecieron en un departamento de la calle O’Higgins al 2100 de la ciudad de Buenos Aires, donde tuvieron a sus hijos Sophie y Daniel en 2013 y 2015, y comenzaron a migrar a Eslovenia a partir de 2017, por lo que su último paso por la Argentina fue en 2022. Recién en Rusia, los niños argentinos comenzaron a conocer su verdadera historia e identidad, comenzando por aprender el idioma de sus padres.
Gisch tuvo un curioso paso por la provincia de Río Negro. En 2013 se presentó en un estudio jurídico de Viedma. Dijo que necesitaba “una dirección para recibir correspondencia” y que estaba dispuesto a pagar por ello. Esa dirección, precisamente, sería el estudio.
El espía viajaba con frecuencia por la zona del Valle Medio, a ciudades pequeñas como Choele Choel, a más de 300 kilómetros de la capital provincial. Gisch entregó a los abogados una dirección de email y les pidió que le avisaran cuando una carta llegara, para luego retirarla. Fue su domicilio fiscal alternativo declarado en la AFIP.
Incendios
Hay que sumar un dato final a los interrogantes que plantean un escenario mayor a la anécdota que significa un operativo extraordinario en un aeropuerto; en esta temporada de verano, donde los incendios asolaron a la región patagónica, en especial en los parques nacionales, distintos guardaparques se encontraron con un grupo de turistas rusos, hombres y mujeres, que se desplazaron en vehículos 4x4, en una recorrida que abarcó muchas áreas naturales. Al momento de los interrogatorios, quedaron muchas dudas que fueron elevadas a las autoridades.
En síntesis, las fotografías de una noche de conmoción para una sociedad como la barilochense tal vez solo sean un recorte de algo mucho más complejo y que necesita respuestas.